domingo, 28 de febrero de 2010

"EL SECRETO, LA LEY DE LA ATRACCIÓN". Comentarios.



En la antigua Esparta, sus guerreros decían que el campo de batalla se ensuciaba cuando hombres inexpertos luchaban en él. Las peleas no eran limpias, ni precisas, ni estratégicas. La carencia de técnicas de combate se hacía notar y así éste arte bélico perdía la sofisticación que sólo los mejores entrenados podrían disfrutar. Esto de “ensuciar un oficio”, debo decir, trasciende no sólo a la guerra, sino a todas las demás artes, incluyendo a la filosofía.


Hay personas inexpertas en el ejercicio mental. Filosofar, y siendo más particular, usar la razón, es un arte que requiere de cierta técnica también. La técnica más importante y a la vez más difícil, es ser extremadamente sincero.


Cuando una persona se dispone a reflexionar acerca de algo, puede caer muy fácilmente en ser un abogado de sus más profundos instintos; y esto envilece la búsqueda de las verdades, o por lo menos vicia las conclusiones a las que se llegan. Es así como las personas que le temen a la muerte, por ejemplo, argüirán probablemente, aún racionalizando sus ideas, a favor de la existencia de “un más allá”. Las personas que han sido víctimas de injusticias serán defensoras de doctrinas igualitarias, los de espíritu liberal encausarán su lógica hacia los placeres, y así muchos otros casos. Uno de los vicios más grandes y más difíciles de erradicar es el de moralizar los fenómenos.


Hagamos un ejercicio mental: Tu, estimado lector, imagina que me tienes al frente, cara a cara. Ahora supongamos que simultáneamente nuestra voz de la conciencia nos pide señalar hacia la derecha. Cuando eso ocurre, ambos lo hacemos, pero para nuestra “sorpresa” nuestras derechas parecen estar en direcciones opuestas, puesto que vuestra derecha apunta contrariamente a mi derecha. La pregunta es ¿quién tiene la razón?


La posible respuesta (y la más sensata) sería afirmar que “la derecha” depende del marco de referencia. Pudimos haber hecho este ejercicio con más personas, cada una dispuesta en un lugar diferente. Entonces, en el caso más general, ante infinitas personas, habría “infinitas derechas”. Todos tendrían la razón y ninguno a la vez. Como consecuencia, hay dos corolarios que se pueden extraer: en primer lugar, “la derecha” siempre dependerá del marco de referencia. En segundo lugar, y como efecto de lo primero, “la derecha” no existe como valor absoluto; esto es, “la derecha” no existe.


¿Y qué tal si hubiésemos hecho este ejercicio con la izquierda, o con el color blanco, o con la temperatura, o con la intensidad de la luz, o con árboles o con lo que escuchamos? ¿Qué tal si, en última instancia, lo hubiéramos hecho con el bien y el mal? El resultado hubiera sido el mismo: infinitos colores, infinitas izquierdas y bondades, todas dependientes de la referencias y de las conveniencias; ergo, todas relativas e inexistentes intrínsecamente.


¿Todavía no crees que lo bueno y lo malo no existe? Cuando consigas algo en el universo que sea bueno o malo per sé, algo cuya bondad o maldad no dependa de nada, que no esté sujeto a conveniencias, no sólo me harás retractar de mis palabras, sino que también habrás descubierto el sentido de la vida.


Ahora bien, el patrón de lo que es bueno y malo es lo que se denomina como moral. Dicha moral no es más que un consenso, artificial y arbitrario pero necesario, para que varias personas puedan vivir en conjunto. Son las normas de convivencia que se requieren para que ninguno violente el respeto del otro. Pero repito, son artificiales y arbitrarias, son un invento humano, imbuido en un acuerdo social.


Es en este punto cuando puedo hacer mi crítica hacia lo que está naciendo como una nueva “filosofía de nueva era”, conocida como “El Secreto: Ley de la Atracción”.


La supuesta Ley de la Atracción reza que todo atrae a su semejante. Aún más, son tus pensamientos los que atraen las cosas, como una suerte de “telekinesis metafísica”. ¿Quiero salud? Pienso en salud. ¿Quiero dinero? Pienso en dinero. ¿Quiero felicidad? Pienso en felicidad. Con tan sólo enfocar “toda la energía” en el pensamiento positivo, es decir, en lo que te conviene, lo obtendrás tarde o temprano. Entonces ¿por qué no tengo al lado una actriz porno? Eso lo pienso con todas mis fuerzas todos los días…


Ella es Velicity Von. La pienso y la deseo todos los días, con todas mi energías cósmicas. No entiendo por qué el universo aún no confabula a mi favor y me la coloca en mi cuarto.

Seré esquemático a continuación, porque así me regularé de escribir varias cartillas llenas de improperios hacia esta pseudo filosofía. Y eso que lo merece.


1) En primer lugar, ¿de dónde sacan que eso es una ley universal? ¿Sabrán en verdad lo que significa “Ley” en un argot riguroso? Significa que se debe cumplir en todos los casos, independientemente del marco de referencia o del contexto. Ni siquiera la Segunda Ley de Newton (o la Segunda Ley Universal de la Mecánica) es una ley como tal, porque no se cumple a velocidades cercanas a la de la luz.


Ya he comprobado que la Ley de la Atracción no es ninguna ley en vista de que no tengo una actriz porno al lado.


2) Para los incautos en mercadeo, debo decirles que colocar la palabra “El Secreto” es una herramienta de publicidad. ¿A quién no le gusta saber un secreto, conocer algo que nadie más sabe? Esto apela básicamente al gusto del humano por el poder. Si sabes “El Secreto” tienes poder. Esa es la conexión más lógica y profunda. Lo mismo lo aplican las religiones cuando te venden su verdad como “La Verdad”, haciendo la salvedad de que en el caso de la Ley de la Atracción intentan mercadearte un libro. ¿Quieres saber El Secreto? Compra el libro. Pendejas.


3) Fíjense que escribí “pendejas”. Sí, lo hice así con la intención de hacer notar que en su mayoría son las mujeres las que creen en estas boludeces. He pensado mucho acerca de por qué las mujeres son tan susceptibles de creer en zoquetadas, y todo apunta a que es debido por su naturaleza preponderantemente emocional. Un hombre es de mente estable, lógica, fría. La razón es su arma, y por eso le va tan bien en el mundo. La mujer, en cambio, está diseñada para sentir, para ser intuitiva, para dejarse llenar con la emoción del momento. Por supuesto, todos los hombres tienen algo de mujer y viceversa, y claro que hay hombres muy emocionales y mujeres muy lógicas, pero no es el común denominador.


Es por ello que la estupidez de la Ley de la Atracción (así como toda la serie de creencias y “filósofos” de poca monta) es particularmente popular en el mundo de las mujeres. Más de una vez he escuchado a féminas decir cosas como: “Hoy decreto que soy una mujer distinta, valiente, independiente. Mis deseos ya se están cumpliendo y el universo conspira a mi favor. Soy una mujer feliz.” Lee esto y reconocerás a una mujer con la profundidad de un frasco de compota. Y si es un hombre, no merece ser parte del género, es así de sencillo.


4) Ahora apuntaré al núcleo de la cuestión: ¿Por qué crees que el universo conspirará a tu favor? ¿Por qué a ti y a otra persona no? ¿Sólo porque te concentras y lo deseas? ¿Quién coño te dijo que los pensamientos “atraen”? Esto puede tener una interpretación ambigua, así que seré claro.


En efecto, cuando uno se mentaliza una meta en particular, lo mejor para ello es tener la mejor de las actitudes y aptitudes. Si quiero dinero, debo trabajar, ser comerciante, ser inversionista, o robarlo, lavarlo o ganar la lotería. Debe existir el dinero antes de todo eso, por supuesto, eso es importante.


Pero el punto es que la actitud hacia tu meta, siendo precisos, tu concentración, es sólo un apoyo mental, una herramienta que puedes usar a tu favor en conjunto con lo tangible (trabajar, estudiar, negociar, etc) para que consigas dinero. El más triste, negativo y nihilista de los hombres puede conseguir dinero si actúa con los hechos de manera asertiva. Visualizarte como millonario es solo un condicionamiento mental que te puede dar motivación, y que por lo tanto te ayuda, pero de ninguna manera corresponde a una ley mística de atracción. No hay forma de que ondas de energía cósmica, oriundas de tus deseos, viajen através del espacio, ayudadas por la conciencia del universo, para encontrar lo que anhelas y traértelo. Eso es creer en el dios sol, y habla mucho, por lo tanto, de tu mentalidad anodina.


Uno de los creyentes del "Secreto". ¡También se puede creer en Xenu eh!

5) Como introducción, os hice notar que lo nuevo y lo malo como tal no existe. Esto lo dije porque esta “filosofía”, al igual de muchas doctrinas farfulladoras, moraliza los fenómenos. Si un rayo le cae a una persona encima, no tiene mayor significado que el de un rayo cayéndole a una persona encima. No es un hecho bueno ni malo. Es el humano, como inventor de herramientas tangibles y abstractas, el que moraliza los fenómenos en función de su conveniencia. A partir de esto es que las personas podrían decir que “es malo que el rayo haya caído y haya matado a alguien, porque le quitó la vida a la persona” (porque su conveniencia se refleja en lo que significa para ellos la vida), o también podrían decir “que bueno que el rayo mato a alguien porque así esa carne alimentará a otros seres vivos” (porque su conveniencia les hace estar a favor de la naturaleza). De nuevo ¿quién tiene la razón?


Entonces os pregunto lo siguiente otra vez: ¿Por qué el universo debe confluir a lo que deseas? ¿En qué te basas para decir que tus anhelos son buenos, y así atraer otras cosas buenas? Lo mismo aplica para las cosas malas. Están moralizando los fenómenos. No hay mucha diferencia entre esto y la doctrina del Karma. La segunda mucho más elaborada, claro está, pero adolece de lo mismo. Afortunadamente está la Navaja de Occam para cortar las mentiras más emperifolladas.


Se moraliza aún más cuando se dice que una de las etapas para lograr la Ley de la Atracción es “agradecer”, Joder. ¿A quién le agradezco? ¿A la vida? ¿A Dios? ¿Al Big Bang? ¿A la naturaleza? ¿Al universo?. ¿Y qué debo decir? “Gracias deidad mística por darme la actriz porno que deseo, aunque eso implique que pueda tener sida, aunque eso implique que otro no la tendrá cuando yo la tengo, aunque eso implique que el universo se reestructurará pase lo que pase, muera quien muera, destrúyase lo que se destruya, para que yo esté complacido”. ¿Seré el único que ve la estupidez en esto?


6) Debo citar esto del libro: “La ley de atracción está siempre en funcionamiento, lo creas o lo entiendas o no, está siempre funcionando”.No hay mucha diferencia entre esto y un dogma religioso. Muy bien, da lo mismo que lo entienda o no, esto es así. Muy bien. ¿Por casualidad me iré al infierno si no creo en esto?


Se que puedo parecer muy riguroso y muy “cerrado”, tal vez muy viciado por la ciencia. Pero justamente, por mi carácter científico, no puedo ser engañado fácilmente. La ciencia reconoce su carácter limitado y falible, pero lo “poco” que te proporciona puede ser comprobado. Soy un defensor de las potencialidades del cerebro, soy un defensor del hecho de que lo que desconocemos supera con creces lo que sabemos. Pero precisamente a sabiendas de eso, no pretendo postular lo que desconozco, lo que no tiene base, lo que puede o no puede ser. Llamar a estas ideas “new age” como Ley de la Atracción es una irresponsabilidad, además de una trampa para incautos.


La ciencia y la filosofía dicen con mesura: “Los unicornios pueden o no pueden existir. Pero todo apunta a que no existen porque nadie los ha percibido, ni por los sentidos ni por la razón. Podríamos, empero, estar equivocados”. Las creencias y mitos dicen: “Los unicornios existen. Además son la causa de todo el universo. No puedes rechazar nuestra creencia porque no tienes pruebas de que no sea así. Además, si no crees, te enviamos al infierno. Y por si fuera poco, lo nuestro es un asunto de fe y como tal no puede ser rebatido con lógica”.


Todavía sigo sin ver a mi actriz porno…


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9 comentarios:

  1. Juaz por fin lo pude leer, el que aún no puedo leer es el de Trio, no se por qué no se carga, quizás debería pensar más en ese texto para que por Ley de Atracción venga a mi.

    Realmente, me gusta que ha refinado su manera de devenir respecto a un tema caballero, muy buen manejo del "Más allá del bien y el mal" y muy sobria y humilde su reflexión para proponer su punto. Simplemente nutriente.

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  2. Gracias por las flores amigo mío. Nietzsche me marcó de por vida, le debo mucho al señor bigotes. Sin embargo, no veo nada humilde en mi escrito, jajaja! Como estoy en la sección hilarante de mi blog, no busco ser nada ponderado ni equilibrado. Pero bueno, gracias de nuevo!

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  3. si la ley de la atraccion no te convencio, yo solo te dejo algo para pensar y es esto:
    E=MC²
    en donde E= energia(eso ya lo saben todos.
    (la energia no se crea ni se destruye solo se transforma)
    La mente tambien gasta energia, pero en que se transforma..? una vez que se ha ido
    cuanta energia se necesita para la manifestacion.
    si supieras cuanta y abandonas tu proyecto otra persona termina por quedarse con esa energia y termina realizando tus sueños con mayor facilidad debido al regalo energetico que le has dado. nunca digas que no se puede, puedes estar a un metro del oro, pero cuando dejas de cabar no sabes para quien trabajas. (energeticamente hablando).

    lo que realmente buscaba einstein con su formula era: la formula de la manifestacion fisica.
    saludos.

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  4. Saludos Anónimo. Responderé tus inquietudes:

    * En efecto la mente gasta energía. ¿A dónde se va toda esa energía que gasta la mente? Pues en la sincronización, administración y coordinación de todo nuestro cuerpo. Así de fácil. Por eso, cuando nuestro cerebro "ya no da más", tenemos sueño. Con eso evitamos que el cuerpo se mueva y así la energía en el cerebro "se recarga", por decirlo de laguna manera didáctica.

    * Hablas especulaivamente de energías mentales que atren cosas, de energías que pueden ser retomadas por otras personas si las abanadonamos, etc. Me gustaría ver aunque sea una sola prueba de ello. Hay que ser serios en la argumentación.

    * Lo que realmente buscaba Einstein era explicar la relatividad del tiempo. E=MC^2 es la fórmula simplificada (y pop) de la relación que obtuvo entre la energía y materia.

    Saludos.

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  5. ya Velicity apareció en tu cuarto, o todavía no has administrado tu energía como es debido?

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  6. ¡Jajaja! Lamento decir que aún no ha aparecido. Tal vez, aparte de pensarla a diario en mis aposentos, me falte un recital del tipo:

    "Hoy me siento maravilloso y el universo conspira a mi favor. Soy una criatura de Dios que consigue lo que desea, y todo confabulará para ello. Por el poder de la Llama Violeta, de las energías cósmicas y de la atracción del pensamiento, Velicity estará conmigo ya mismo".

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  7. LO QUE NO TE CONTARON SOBRE EL SECRETO

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  8. Querido corvo: Debo darte las gracias por no creer en El Secreto pues aproveché tu regalo energético y adivina qué!!... Velicity Von apareció en mi cuarto!! jajajaja

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