Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de julio de 2012

CHÁVEZ ES EL PUEBLO

Photobucket

Chávez es consecuencia, no causa.








what

Leer más »

domingo, 22 de julio de 2012

¡AH, PUEBLO PA' BOBO!

Photobucket

El primer stencil digital de la página. Alguien tenía que hacerlo.


what

Leer más »

sábado, 7 de julio de 2012

I, PET GOAT II - Comentarios


El colectivo que se hace llamar "Heliofant", bajo la dirección de Louis Lefebvre, ha concentrado su esfuerzo en la elaboración de una exquisita animación. Una critíca audiovisual que no busca solamente el encanto de la técnica bien ejecutada, ni se queda en la maravillosa estética que presenta, sino que conmueve con su alegórico contenido, que no deja de tener múltiples interpretaciones.

Si gusta, puede ver el corto a continuación:


Desde el principio, unas suntuosas y delicadas manos, demoníacas y femeninas, manejan a los que nos manejan. Dinero y sangre, son sus nombres; actores que nunca han dejado de protagonizar en la trama de la humanidad. ¿Pero dirigidas, entonces, bajo la máscara de la lúgubre femeneidad? Algo que pocos sospecharían, sin duda.

Y los que nos manejan -no es secreto para nadie-, son los que devengan el poder económico y militar, antonomasia actual de los Estados Unidos. No tarda en aparecer, sin embargo, la picarezca sorna al Creacionismo, pues alguien parece haber perdido en el juego del ahorcado al no atinar con la palabra "evolución". No es casual que dicha ingenuidad intelectual sea asociada con el tonto de George W. Bush. El sombrero cónico en su cabeza es casi un pleonasmo visual. 

Por cierto, hablando de sombreros, el buen Obama se diferencia de su predecesor con su birrete. Pero, ¿y ese misterioso 101? Vea la animación y observe detenidamente.

Niños gregarios, individuos genéricos que no parecen pensar y que, además, se encuentran alienados tras la retícula académica, contrastan con la niña despierta (reminiscente a Alicia, pues hasta el conejo aparece) que arroja la manzana de la preocupación. Es que para los poderosos, que los subyugados disientan siempre será motivo de preocupación. No es para menos.

Comienza el fin de la distopía. En medio de un mundo gélido, la fábrica termina por destruírse a sí misma, a la sazón del final inevitable que adviene a la producción por la producción. Osama, ángel negro iluminado por la oriental luna roja, agradece delante de su séquito; no sin olvidarse de que los ángeles negros, por más negros que sean, cayeron del "Cielo". O de la CIA.

Y no es que la libertad se desmorone, es que todo se desmorona. En una metáfora muy cristiana, la serpiente y Jesucristo intervienen en medio de la implosión. Los medios, influenciadores legítimos pero decadentes de la plebe, extraen la masa encefálica de las nuevas generaciones; y pareciera que éste es el heraldo de la serpiente del Edén. Eso, con los jóvenes, porque con los ya maduros el mercado, la pugna inacablable por el dinero es su sentido existencial, Valor simbólico, y quizás alusivo a la masonería, tiene el zarcillo en la oreja izquierda del tentador personaje.

Por otro lado, el portador del Sagrado Corazón, corazón éste dibujado con traza de infante, con inocencia pero flameante, navega en trance atravesando toda la catástrofe. Los bombarderos B-2A Spitit atacan la Mezquita, y no es precisamente La Piedad de Miguel Ángel la que llora inconsolable con Jesús en sus piernas... 

Nuevas generaciones de indígenas autómatas, que con un talante criminal importado, son la representación del miedo ante lo maligno y desconocido para sus ancestros. Los proletarios suramericanos se ahogan aterrorizados en medio de la inmundicia, y a la vista de una izquierda que nunca les salvará. Mientras tanto, en otras lindes, ¿para qué luchar por los oprimidos asiáticos si es el momento de los muertos, de la muerte, y este par está de fiesta?

Pero el apocalipsis ha llegado, y las lenguas de fuego del Sagrado Corazón han descendido a los hombres, tal y como lo vaticinaba San Juan. Más, basta observar que no solo es un descenso de la destrucción, no es solo una destrucción de afuera hacia dentro, sino también de adentro hacia afuera. Y adentrándose por la epiglotis de la humanidad, el flagelo definitivo apenas comienza.

Aunque el Sagrado Corazón lideriza el Gran Final, Shiva y los otros dioses le secundan en la destrucción. La devastación deja de ser patrimonio del Cristianismo y toma carácter universal. La Puta de Babilonia, antigua seductora de los hombres, recibe su juicio divino mientras se encuentra encerrada en su torre fálica. Todo se desmorona, incluyendo las legiones de esclavos encorbatados que nacieron para mimetizarse en el colectivo, producir y morir. La tundra se destroza, la serpiente que engaña huye, la danza debajo de la luna enorme avisora el término y, finalmente, ese palacio demoníaco que es el mundo del hombre colapsa, con todos sus logros y maravillas, pirámides, tecnologías y castillos, ante el gran Sol de los nuevos tiempos.

Y así, el Sagrado Corazón despierta para verlo.






what
Leer más »

miércoles, 13 de julio de 2011

EL CASO DAMIAN HIRST


T

oda obra constituye un reflejo inequívoco de la esencia de su autor. Las huellas digitales, la caligrafía, el lenguaje corporal, los modismos, y cualquier otro acto derivado de la personalidad del hombre se encuentra impregnado del núcleo mismo del lugar de su origen, esto es, de la conciencia (voluntaria o no) de su creador.

Es por ello que es tan válido predecir los actos de una persona en base a la personalidad de ésta, como válido también es evaluar dichos actos para inferir la personalidad. Creador y creación se unen entonces por una cadena sutil, invisible pero irrompible, en donde cada extremo conduce inevitablemente al otro.

En esta oportunidad, emitir una opinión acerca de Damian Hirst implica, en base a lo anteriormente dicho, conocer no sólo las creaciones de tal artista, sino conocer también cuáles fueron sus motivos más íntimos a lo largo de su vida que lo llevaron a la posición en la que está.

Bien conocida es la trayectoria rebelde de Hirst a lo largo de su existencia. Él mismo confiesa haber sido inmanejable en su juventud, y sólo haber destacado en las materias artísticas durante su estadía académica en el colegio. Extravagancia e irreverencia parecen ser las palabras que definen su carácter desde siempre, aunque es a los 43 años cuando un suceso le impactó enormemente.

En efecto, a esa edad muere uno de sus amigos más íntimos, Joe Strummer, lo cual afecta tanto a Hirst que éste revela “sentirse mortal por primera vez”. Es a partir de acá en donde se puede entender cómo la irreverencia natural de Hirst y cómo la muerte se funden en un solo concepto en cada una de sus obras.

Difícil es definir el buen gusto, por cuanto es también muy complicado establecer un consenso para clasificar lo que es arte y lo que no. Sin embargo, el que exista el acuño “buen gusto” implica que a pesar de todo atisbo por esquematizarlo, el arte, el bueno, está ahí. Pudiera decirse que más que racionalizarlo y decidir si es bueno o no, es algo que se debe sentir.

Y es que la naturaleza de alguna manera nos lo muestra con sutiles ejemplos. Lo valioso del oro y la belleza de las piedras preciosas radica, evidentemente, en su naturaleza hermosa y en sus propiedades imperecederas o estéticas. Y para que el oro y los diamantes alcancen tales características es menester que un proceso bastante largo y hasta exquisito ocurra con ellos. De ahí que, justamente, por lo riguroso y exquisito de estos procesos, el oro y las piedras preciosas suelen ser escasos en la naturaleza, o por lo menos de difícil acceso. El corolario que desea extraerse de esto es que lo bueno, lo excelso, lo refinando, lo realmente bello o lo sublime deben su escasez y su difícil acceso por su propia naturaleza.

Sin embargo, en muchas ocasiones, referente a esto, ocurre una inversión de las causas y los efectos. A veces se piensa que siendo exclusivo, elitesco, escaso o raro es sinónimo automático de ser sublime, excelso o bello. Grosso error considerando que, por ejemplo, los defectos congénitos suelen ser escasos en la población, pero no por ello son bellos. Esnobismo, en resumidas cuentas.


For the love of God.

En este orden de ideas, ser surrealista, o más aún, alcanzar la belleza del arte en el mundo surrealista, siempre ha sido característicamente un acto que se revela contra el sistema. Ahora bien, ¿es todo acto surrealista, por el simple hecho de ser rebelde, escaso o raro, un sinónimo de buen arte, o incluso de arte? La respuesta pareciera ser negativa.

Romper la regla establecida o enfrentar a la moral vigente es la consecuencia natural de ser extraño, raro o difícil de encontrar, más no es la causa. Si el artista deja fluir su emocionalidad, su creatividad, su técnica y su concepto en su obra, poco tiene que ver él con la norma establecida o con los cánones, si su tendencia es surrealista. Es más, poco le debe importar si su arte calza dentro del surrealismo o no. Él simplemente es y su obra simplemente es, quedando para el mundo la tarea de la clasificación.

Damian Hirst, incluyendo a otros artistas de vertiente surrealista, no pareciera ser sincero del todo con lo que persigue en su arte. Muchas veces ha sido catalogado de premeditar polémica con sus trabajos, buscando siempre llamar la atención, o estar decididamente en contra de los cánones establecidos con cada obra que realiza. Más allá de criticarle el hecho de que en varios de sus trabajos no participa directamente, o sencillamente busca altas sumas de dinero sin ninguna otra finalidad, Hirst se delata a sí mismo cuando el éxito de lo que realiza depende en demasía del qué dirán. ¿Hubieran tenido sus trabajos de animales en formol el mismo éxito de no ser por la sensibilidad que la gente tiene por los animales? O en otras palabras, ¿Hirst tendría el éxito que tiene de no ser tan inmoral o tan polémico para las masas?

Es aquí donde es menester detenerse y reflexionar si el éxito de dicho personaje radica en su ataque directo a la convención o si descansa en la genialidad intrínseca de sus trabajos. A pesar de que no existe un acuerdo limitante acerca de lo que es arte o no, se reitera que sí existe una sensibilidad por el buen gusto que sólo se adquiere con la inmersión paulatina y natural en el universo artístico. Por ello, personajes que llevan años en este oficio pueden prescindir de una teoría o de una visión esquemática acerca de lo que es arte o buen gusto, en vista de que su estancia en el área les ha proveído un despertar en sus sentidos. Una de estas personas es el reconocido Mario Vargas Llosa, que en su momento, valiéndose justamente de su dilatada trayectoria y experiencia, se permitió criticar duramente a Damian Hirst.

Vargas Llosa afirmaba que no existe mucha diferencia entre, por ejemplo, la calavera de Hirst y las calaveras de mazapán de México. ¿Cómo se diferencia la pillería del talento?Su punto de partida es que Hirst busca descaradamente enriquecerse, aplicando la fórmula burda de crear polémica en sus trabajos para conseguir ser denominado luego como surrealista o vanguardista. Y por lo menos sería lógico seguir el razonamiento de Vargas Llosa cuando está en evidencia que el mismo Hirst interviene clandestinamente en las subastas de sus obras, se salta el protocolo establecido de los museos, y se convierte así en el artista vivo mejor pagado.

¿Hay genialidad artística implícita en el hecho de ignorar el protocolo de los museos e ir a la subasta directamente? Es posible. Aunque tal vez sería más “genuinamente surrealista” sugerir oníricamente, si es el gusto, los motivos; o quizás no viciar dicho acto de vanguardismo con dinero de por medio. ¿Por qué no subastarlo al que ofrezca menos dinero, por ejemplo? Eso sí sería realmente interesante, vanguardista e irreverente.

Retomando la biografía de este artista, el mismo ha reconocido que se está alejando del camino de los excesos y que paulatinamente retoma el sendero hacia el cristianismo. Esto es de vital importancia, porque ante la posibilidad de un Hirst más moral existe inquietud acerca del vuelco que podrían dar sus obras, e incluso su concepto central de “Historia Natural”, en donde la muerte de animales ha tenido gran protagonismo.

¿Será entonces que el nuevo Damian Hirst, en caso de volverse más apegado a la moralidad cristiana, reconfigurará la línea de sus obras alejándolas de las polémicas o de la búsqueda inmediata de dinero?

Independientemente de lo que ocurrirá, Damian Hirst ya ha dado mucho de qué hablar en el mundo del arte. Quedará entonces para aquellos verdaderos capacitados en el tema juzgar si Hirst es un vanguardista del surrealismo o es más bien un verdadero genio de los negocios. Que sea esta entonces una lección vívida para comenzar a reflexionar si el arte debe ser definido solamente bajo el criterio de las sensaciones o si debería tener, por lo menos a grandes rasgos, una normativa para establecer la diferencia entre, como diría Vargas Llosa, “la pillería y el talento”.

Cordiales saludos.
Leer más »

martes, 12 de abril de 2011

VENEZOLANOS: LOS MAESTROS DEL DADÁ


E
stoy sorprendido ante algo que no puede ser casualidad.

Como reacción natural a la perspectiva positivista radical que pululaba en la Europa de hace varios años, más o menos en esa brecha temporal que académicamente divide a los siglos XIX y XX, el movimiento dadaísta nació en Suiza, oponiéndose altivamente en contra de la retícula de la razón y de las pretensiones artísticas de los adinerados.

Se caracterizaba por ser una rebeldía radical en contra de todo lo establecido y planificado en las artes. De hecho, los primeros dadaístas eran tan puristas que convertían sus ideas en un modus vivendi, sublimándose ellos mismos con el caos y azar de la naturaleza, con los impulsos, con lo inconciente, con todo lo concerniente a la expresión espontánea y sin finalidad. Ser dadaísta era ser irracional, libre, sensible y opuesto a toda intención de control.

Este movimiento reaccionario fue el origen de lo que ahora conocemos como surrealismo, y en todas las variantes de surrealismo existe la esencia del dadá. Estas ideas europeas luego fueron importadas a los Estados Unidos, y ahí también florecieron durante todo el siglo XX. ¿Pero qué ocurre con Latinoamérica?

Pues, permítaseme postular una teoría con la cual intento demostrar que los latinoamericanos, y muy especialmente los venezolanos, somos dadaístas por naturaleza, y que Venezuela no es más que una gigantesca propuesta artística incomprendida. Los venezolanos son en realidad, así lo aseguro, los artistas más grandes que la humanidad haya conocido.

Hay una diferencia muy grande, en cuanto a esencia genuina de las cosas se refiere, a ser naturalmente algo y a ser reaccionariamente algo. Por ejemplo, uno muy bien pudiera ser una persona religiosa como consecuencia de una expresión propia o de una tendencia natural a las creencias de cuestiones místicas. Por otro lado, también se pudiera ser una persona religiosa pero como reacción violenta, como negación, ante la cruda realidad del mundo. En el primer caso, la religiosidad emana de lo interno hacia fuera, y en el segundo, lo contrario.

Análogamente, hay dos tipos de dadaístas: los que nacen y los construidos. Los dadaístas europeos se convirtieron en tales como reacción al positivismo. Como en el caso del religioso que reacciona en contra de la frialdad del mundo, el dadaísta de los albores del siglo XX establece una afrenta artística en contra del exacerbamiento racional: esto es un dadaísta construido. Pero más poderoso, por cuanto más natural es, es el dadaísta nato. Este último no necesita de referencias externas, sino que sigue su propio instinto. Ni siquiera sabe que es un dadaísta: simplemente hace lo que quiere. Los venezolanos estamos todos en esta categoría de dadaísmo.

El caldo de cultivo filogenético para ser un dadaísta nato se consigue al mezclar en un único territorio a indios, negros y blancos españoles, preferiblemente incultos, esclavos y pillos aventureros, describiendo de forma respectiva. Por supuesto, en dado caso de que no sea evidente, lo que se persigue con esa mezcla genética y sociocultural es que no haya un sentido de identidad social definido, en el que sean solo algunos pocos románticos los que se atrevan a hablar de un “nosotros” como venezolanos. Y más que mezcla, lo que se busca es síntesis y sincretismo. Esto es muy importante, porque de otra forma no se podría obtener a futuro, por ejemplo, ese excelente acto surrealista que es el culto a la Corte Malandra de María Lionza.

El territorio de cultivo para los futuros artistas tampoco ha de ser desdeñado. En contraste con una inclemente tundra, o con la disciplina natural que imponen cuatro estaciones al año en la conducta humana de generaciones, o con la escasez de recursos de un campo de dunas, lo mejor será colocar a nuestras variopintas castas en un clima tropical y benévolo. Sí, en esa clase de tierras en donde hasta un escupitajo al suelo es suficiente para que brote un árbol de frutas. Con el tiempo, nuestros proto-artistas, entremezclándose y a la vez rechazándose unos con otros, no crecerán con la dificultad que entrañan los climas rígidos o las tierras poco fecundas. Todo lo contrario. Lo más sensato será el reposar, dejar que el ganado se multiplique por sí solo y que el viento se encargue de los sembradíos. Y si el territorio tiene petróleo y minerales para explotar, mejor.

Muy bien, dada estas condiciones, en no muchas generaciones tendremos al dadaísta puro, de cepa, refinado en las más sublimes aptitudes del no refinamiento; programado por naturaleza misma a ser tan libre como el más tozudo de los caballos briosos. Horizonte corto, risa fácil, análisis tímido, cadencia pegajosa, inquietudes nimias, disciplina inexistente, carisma notorio, creativo maestro de los subterfugios y del aprovechamiento propio sin conciencia. Así es como debe ser.

¿Y qué es lo que ocurre cuando casi 30 millones de personas son dadaístas natos? Pues, que por flujo natural de los eventos, sin que nadie lo haya planificado así, el territorio venezolano en donde viven resulta ser una obra dadá respirante, mutable, que vive y se retroalimenta. Sí, así es: Venezuela es la obra maestra del dadaísmo, es la exponente suprema del surrealismo y por si fuera poco, de la expresión kitsch y naïve.

En ninguna otra obra de arte de la que se sepa en toda la historia y prehistoria del humano, en ninguna, se ha llegado a tal grado de magisterio en la expresión de una propuesta artística. Desafiando toda categorización tradicional basada en pintura, escultura, literatura…, en fin, desafiando a todo medio de expresión artística, el país mismo es la obra. Venezuela es una obra de arte kitsch, naïve y surrealista.Sus academias educan para realidades lejanas de países desarrollados, sus egresados salen con conocimientos inútiles para la praxis inmediata; los policías son más temidos que los maleantes, los maleantes son objeto de culto religioso, en combinación con próceres patrios, vírgenes católicas e indias desnudas que cabalgan dantas. Los motorizados son anárquicos enjambres de abejas de las calles de la ciudad, se invierten 4 horas como mínimo en el tráfico diario, en edificios se hace fila para esperar un ascensor que tarda más de 20 minutos en subir y bajar, si es que hay ascensor.

Los transportes públicos son los regentes móviles de música estruendosa y kitsch, mientras que pedigüeños variados (incluso los hay de los que amenazan a los pasajeros diciendo ser ex-penitenciarios) solicitan cualquier cantidad de dinero a cambio de sus anodinos servicios. También simplemente pueden robar. El transporte subterráneo generalmente colapsado por el hacinamiento, sin que eso justifique trato especial ni mantenimiento de sus sistemas, los doctores ganan menos que los quiosqueros, los panaderos ganan más que los ingenieros, los ayudantes docentes ganan más que los profesores, unos zapatos valen más que una vida. Morirse es un lujo extremadamente costoso y engorroso, económica y burocráticamente hablando. Morirse es lo más fácil que puede suceder un fin de semana.

Se desdeña a los que saben, se desprecia a los de abajo, se resiente de los de arriba. Diputados apenas post púberes, cónsules camioneros, presidentes militares, socialismos en el siglo XXI, marxismos bolivarianos, cristianismos marxistas, socialistas millonarios, golpistas satanizando golpes de estado. Legislaciones fundadas en la artificialidad y en idealismos innaturales y anacrónicos, presidentes del congreso ebrios, Sábado Sensacional, entes burocráticos que jamás dan respuestas, pueblo acostumbrado a ser maltratado a todo nivel. País de recursos que importa casi todos sus insumos, escalinatas infinitas para llegar a un habitáculo desnudo y sin friso, presos que gobiernan las cárceles al punto de salir y entrar a ellas a placer, catolicismo hipócrita, oscurantismo religioso a granel, ocho horas mínimas de trabajo, canasta alimentaria superior al mínimo sueldo legislado, Joselo, adolescentes con bigotes decolorados y maestros del mal gusto.

Los discursos políticos son convocatorias de argumentos ad hominem, y la gente aplaude no por contenido, sino por la forma o por la palabrería naïve con mejor acabado. Hay orgullo por los que son altos jerarcas sin haber estudiado nunca, hay admiración por el que tiene dinero con el menor esfuerzo. Una vivienda se podría cancelar en un par de siglos a base de un sueldo común, los automóviles antiguos valen más que los nuevos, Jesucristo posa en murales con una ametralladora en la mano, personajes de Looney Tunes decoran postales y en retratos que se autoafirman originales, además de que en ocasiones advierten acerca de las desventajas de la envidia. Todo lo propio es constantemente vigilado, y si se puede, enrejado o susceptible de cerrojos.

Se podría continuar, enumerando cada manifestación artística, cada rebeldía dadá, cada muro levantado en contra de la razón rigidizadora y fría, pero sería fútil. Ya el punto parece estar demostrado, y solo lo hago esquemáticamente formal a través de la siguiente interrogante: ¿Es que todo esto acaso es obra de la casualidad? ¿No es sensato pensar que existe una multitudinaria conspiración, enmarcada en una gigantesca propuesta de arte, detrás de todo esto?

¿De qué otra forma, pues, podría explicarse que una sociedad entera juegue al Cadáver Exquisito en todas sus estructuras? Venezuela funge como una gigantesca academia de parkour, como un Gato Andaluz que late por sí mismo. Su gente hace un Pollock cuando realiza las diligencias del día a día, la práctica laboral evoca a Magritte. El trato entre cada ciudadano es cuasi caricaturesco, tanto, que los caricaturistas no deben imaginar mucho para plasmar sus ideas. Se podría pensar incluso que nada de lo dicho es arte, pero precisamente eso es lo que le han despotricado a surrealistas afamados como Damian Hirst…

Sí, ésta es mi teoría. Hemos sido unos incomprendidos, unos David Firth convertidos en ciudadanos; cada uno con su comportamiento sublimado al arte, y todos haciendo, rehaciendo y retroalimentando a la pieza artística más sublime jamás concebida en el mundo dadaísta. Cualquiera que intente participar en ella tendrá que deshacerse de las razones, de las planificaciones y de lo escrito. Negarse a ello y convivir entre tantos artistas podría repercutir en altos sacrificios: lo mejor será dejarse llevar, entender este concepto y dejar de refunfuñar. Por lo menos así me lo he inventado, para encontrar simpatía en vivir aquí.




ARTÍCULOS RELACIONADOS


Leer más »

martes, 23 de noviembre de 2010

ARMED WITH WINGS TRILOGY

D
esde finales del siglo XIX hasta la actualidad, la animación ha sido considerada una nueva forma de arte, cuya espiritualización máxima se encuentra encarnada en el cine. De hecho, no en vano se categoriza a la animación como un sub-género del séptimo arte, y se le reconoce la total majestad de su campo como un acceso legítimo a la belleza, al sentir y a la expresión. ¿Y qué sucede cuando la animación se combina con la programación? Pues algo inédito: los videojuegos se vuelven una manifestación del arte también.

En esta oportunidad se presenta la tríada de trabajos de un joven animador de 20 años, llamado Daniel Sun, el cual ha trascendido poco a poco a la popularidad de la red con sus videojuegos de Armed With Wings. Increíble el talento de este chico.

Una ilustración de Daniel Sun.

Armed With Wings nos remonta o rememora de alguna manera a las antiguas leyendas chinas, en donde los guerreros combinaban la magia y la técnica, en conjugación con los poderes inmanentes de la madre naturaleza. Todo ello, además, enmarcado en la sempiterna lucha del bien y el mal, y de la necesidad y equilibrio de esta dualidad para que el universo mantenga su contínuo latir; muy propio de las doctrinas de Lao Tsé.

El genial trabajo de Sun se divide, como se ha mencionado, en tres partes; a saber en:

Armed With Wings 1


En la primera entrega de Armed With Wings, podemos manejar a un héroe místico con habilidades guerreras, acompañado de un águila que le ayuda en su aventura en contra del mal. El juego está realizado bajo un concepto estético bien particular, y es el uso del blanco y negro como medio ilustrativo. El efecto de profundidad se consigue con los gradientes de grises, en donde el más claro sugiere lejanía y el más oscuro sugiere cercanía.

La animación es bastante fluida (me atrevería a especular que la velocidad de los fotogramas está alrededor de los 30 fps), y el movimiento de los personajes está exquisitamente logrado. Quizás fue esto lo que me atrapó desde el principio. El diseño de las escenas es minimalista, cumpliendo estrictamente con su función, sin fines decorativos. De manera evidente, el esfuerzo se lo lleva la ilustración de los paisajes, la animación de los personajes y la programación, que de seguro no fue nada trivial.

Los signos de interjección encima de los personajes recuerdan a Metal Gear.

Es atípico conseguir trabajos en flash en donde el concepto posea tan buena calidad y el arte esté tan bien hecho. A continuación, el enlace para disfrutar del juego:

Armed With Wings 1


Armed With Wings 2


En esta segunda entrega, la estética está mejor lograda y fusionada con el concepto de la historia. Prevalece el estilo claroscuro, pero en ocasiones (sobretodo en los cinemas display), el contraste se intercambia (el blanco pasa a negro y viceversa) haciendo más dinámica la apreciación y diferenciación entre personajes y escena. Las ilustraciones siguen siendo asombrosas, pero en ocasiones el claroscuro se combina con otros colores que le restan, a mi juicio, impacto conceptual. Esto ocurre en dichos displays, aunque en el juego como tal no queda nada mal.

Ciertamente, dependiendo de la trama, el blanco y negro en ocasiones se transfigura en un esquema bicolor, dependiendo del nivel. Este efecto queda muy bien logrado, y confieso que fue la musa en la que me basé para realizar las escenas de VECTOR, un videojuego didáctico.

Los papeles se han intercambiado: ahora el el protagonista de la historia es el enemigo principal del primer juego, lo cual le da un retorno interesante a la trama original. El juego es muy entretenido, aunque ya no se cuenta con el águila compañera. Los movimientos son más variados en esta oportunidad, y cada uno está muy bien animado, sin acartonamiento visible, sinónimo de un excelente trabajo de la técnica del frame per frame. La fotografía, por otro lado, y tal y como en el primer Armed With Wings, juega un papel clave, pues siempre se mantiene enmarcado lo más importante de la escena, a través de un zoom dinámico y automático.

Todo lo importante en la escena es enmarcado en la pantalla.

Puede disfrutarse este fantástico juego por esta vía:

Armed With Wings 2


Armed With Wings 3


En el útlimo Armed With Wings el talento del Sr. Sun ha excedido todos los límites. El juego persiste en la estética bicolor, y el acabado de las ilustraciones sigue siendo impecable. La animación es excelentemente fluida, lo cual evidencia un arduo trabajo en el frame per frame y en los bocetos de los personajes. De nuevo el protagonista de la historia cambia, y ahora es un jovenzuelo quien toma la batuta en la trama. A la vez, el águila reaparece para ser usada por el usuario otra vez, pero en esta ocasión con más libertad de acción y con mayor interactividad con el personaje principal.

Los cinemas display son asombrosos e inteligentemente diseñados, como las veces anteriores. En esta oportunidad el claroscuro es la técnica preferida en ellos, sin incluir otros colores como en la ocasión anterior.

La novedad de este último Armed With Wings, aparte de la trama, es que el personaje incrementa sus habilidades a medida que vence a los enemigos. La acumulación de puntos para canjearlos por nuevas y mejores técnicas es un antiguo artificio en el mundo de los videojuegos, pero siempre ha sido muy eficaz para aumentar aquello que los entenidos denominan "replay value", que consiste en conseguir que el usuario juegue varias veces el juego entero. Adicional a esto, ahora hay contenido extra que puede ser desbloqueado a medida que se va jugando y accediendo a lugares secretos (como el soundtrack y la posibilidad de ver los cinemas display): como también está (como en las veces anteriores) la posibilidad de una modalidad tipo Survival adicional a la línea principal del juego.

Daniel Sun es un maestro de los contrastes, el brillo y del claroscuro.

Para disfrutarlo, se puede acceder por la siguiente vía:

Armed With Wins 3

Muchos saludos.




ARTÍCULOS RELACIONADOS


Leer más »
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...